Archive for 25 mayo 2008

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Top 5 de las 5 (+ 5)

mayo 25, 2008

La idea es crear un Top 5 de un tema que se decide cada semana. A esta pequeña comunidad de geeks me invitó Memín, a quien tanto quiero. Es algo que se nota divertido y una buena excusa para poner algo en mi pobre y abandonado blog… pero como sea, se supone que hay que poner el mentado post a las 5 y ya se me pasaron las cinco por casi cnco horas xD.

Bien, cuando me desperté ya eran cuarto para las nueve de la noche; daría explicaciones pero, la neta, me da mucha hueva (y es que esa es la explicación: el lugar donde estoy me produce una hueva monumental). Como sea.

El tema de hoy: Gadgets u objetos de Ciencia Ficción que me gustaría tener. Me costó bastantito pensar porque realmente quería que fueran cosas a las cuales les daría una utilidad práctica; al final, creo que lo logré a excepción del Sable Láser, que sólo tendría por valor de coleccionismo. Disfruten.

5. Sable láser

¿Qué geek que se precie no mataría por tener uno? El problema es que yo le tengo un terrible pavor a las armas de cualquier género, así que seguramente lo tendría bien guardado en caja fuerte… pero lo tendría.

4. De Lorean volador.

Iba a poner “Auto volador cualquiera”, como los que hay en casi todos lados (desde Dragon Ball hasta Star Wars, pasando por los Supersónicos, claro :P), pero al final me decidí por este en específico: bonito, retro, y viaja en el tiempo (no me hace mucha ilusión eso de viajar en el tiempo… pero es un plus que no se puede ignorar).

3. Reloj para detener el tiempo.

Joder, ni siquiera sé si este artefacto tenga algún nombre, porque nunca vi esa peliculilla de ClockStoppers, pero si hay algo que me haría ilusión poder hacer, sería eso.

2. Cápsulas Hoipoi

Tan solo por citar un ejemplo de lo mucho que nos simplificarían la vida estas maravillas, pensemos en los estacionamientos; ¿de que sirve tener un choche si, con lo que te tardas en encontrar un buen lugar para estacionarte, hubiera sido más rápido y barato (por eso de la gasolina) tomar el transporte público? Ahora bien, con una Cápsla Hoipoi de la Capsule Corp., podríamos llevar el coche tranquilamente en el bolsillo… y no sólo el coche: la casa, la mochila, la computadora, la tele…

1. Persocom

Una Persocom es una computadora persona, que no sólo tiene una personalidad muy bien definida (incluso… ¿sentimientos? Dicen que no, pero en Chobits pareciera lo contrario), sino que parece, en todo sentido, una persona, excepto por las que son miniaturas y por las orejitas. Y eso quiere decir que, aparte de guardar información, conectarse a Internet, servir de despertador, reloj, agenda, grabadora, cámara, teléfonot… también podría servir para… emmm… aparte, por lo general son bishojos, pero eso no excluye la existencia de hermosos modelos masculinos 😉

Otros más:

Albertini: http://mantequillaconazucar.wordpress.com
William Saints: http://esquemaspiramidales.blogspot.com
Mr. Forfy: http://forfy.blogspot.com/
Wittenbergman: http://flaigrod.blogspot.com/
Kalimero http://kalimerozone.blogspot.com
Estrellita Mutante: http://estrellitamutante.blogspot.com
Dani: http://freakscity.blogspot.com/
Alex_x: http://alexgondel.wordpress.com/

Bueno… gracias a todos por permitirme entrar (aunque con asqueroso retraso) a su comunidad, y a Memo, por invitarme. Saludos.

PD: Iba a buscar imágenes para ilustrar esta cosa, pero al final, por tiempo, decidí subirlo así; tal vez edite el post en la semana.

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Ganas de querer llorar

mayo 17, 2008

Esto me pasa -a veces-; es como una extraña y muy estúpida sensación de… ¿añoranza? El punto es que quiero llorar.

Pero no, no es que tenga ganas de llorar… es que tengo deseos de hacerlo. Uy, esto está difícil de explicarlo: me gustaría llorar. No porque esté triste ni nada por el estilo, sino porque ya hace unas cuantas semanas que no lloro y… no, no creo que sea por el tiempo que he pasado. Simplemente no lo sé.

Quiero llorar, quiero querer llorar, pero no quiero llorar. Joder, lo que pasa es que el llanto me inspira: eso es.

Como sea, a falta de eso, me voy a leer manga 😛

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Aclaración

mayo 17, 2008

Para alguien como yo, la frase “ir a la cama” quiere decir ir a dormir. Para el sexo están los baños de los aviones… ¡bola de pervertidos!

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Tres cosas que decir antes de ir a la cama

mayo 16, 2008

1. Tal vez piensas que sólo me salgo por la tangente y me invento excusas; tal vez no. Sea como sea, no es cierto: yo no te digo mentiras.

2. Hoy unos amigos cumplieron dos años de relación (primer argh). Por otro lado, Tom subió a su metroflog una foto con ese mensaje que me repite a todas horas, agradeciéndome por el enorme favor que le hice al permitirle conocerla (segundo argh); agradezco de todo corazón ese gesto, pero de todas maneras me dan ganas de llorar cada que me lo dice. Soy egoísta.

3. Mañana es el día Internacional de la Lucha Contra la Homofobia. En lo personal creo que ya tenemos muchos días internacionales de algo y, además, lo genial será cuando dicho día deje de existir, por innecesario. De todos modos, prefiero por mucho el 28 de junio, una fecha mucho más festiva. Y me vale madres lo que digan.

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La increíble y triste historia de Fargok y las etimologías

mayo 11, 2008

(Jamás un título había sido choteado tantas veces, pero no puedo evitarlo; simplemente, ¡me encanta! xD)

Cuando yo era un chilpallatito idiota, demostraba un potente interés en el lenguaje (y, por eso, cuando le dije a mi amá que quería ser Letrero el lugar de Biólogo, no se sorprendió): un interés científico. Siempre quería yo saber de dónde venían las palabras, a tal grado que, dado que termómetro viente termos, temperatura y metron, medida (o algo por el estilo), yo preguntaba estúpideces tales como “Mamá, ¿de dónde viene silla? ¿Si de qué y lla de qué?” Sí, era un poco idiota, pero vamos, yo apenas y sabía escribir. Mis papás, hartos de mis preguntas (como todos los papás del mundo) compraron un diccionario etimológico para que, cada que preguntara por una palabra, ellos pudieran decir “¡Búscalo en el diccionario!”

Cuando yo entré a la prepa, la Universidad cometió una de las mayores estupideces del mundo: cambió el plan de estudios de preparatoria. Y no es que el plan no se pudiera o se tuviera que cambiar, no estoy en contra de los cambios… pero los cambios deberían ser para bien. El nuevo plan de estudios fue hecho en una noche y con las patas y eso se ve reflejado en la abundancia de materias de relleno (que ningún maestro puede dar y en las que no se aprendía nada), la desvalorización de materias de cierta importancia (como etimologías…), el alto egreso de estudiantes y el bajo ingreso de estos mismos al nivel superior (que demuestra lo obvio -y lo que la Universidad nunca dirá-: el nuevo plan está hecho para que sea más fácil terminar la prepa).

Uno de los grandes errores, marcado hasta el cansancio por más de uno de mis profesores de preparatoria, fue eliminar la matería conocida como Etimologías del plan normal y doblegarla a ser una materia optativa, que llevas sólo si quieres y que, además, sólo es tres horas a la semana (a diferencia de la mayoría, que se imparten cinco horas a la semana). Etimologías es -decían mis profesores- una materia fundamental; con razón se daba en primer semestre (ahora se lleva en quinto y nada más si quieres).

Sobra decir que esperé ansiosamente a que llegara quinto semestre para cursar esa materia. Y llegó, pero justo entonces se atravesó una obra de teatro que mis amigos y yo presentamos en distintos espacios académicos y no académicos (unos diez); el periodo de nuestra pequeña gira fue uno de los mejores que he pasado y, definitivamente, lo mejor de la preparatoria. Como le dábamos tanto presitgio a la escuela, no es necesario aclarar que todas las faltas estuvieron muy justificadas y, además, mi profesor de Etimologías era un tanto barco, así que acredité la materia con buenas notas, pero sin tener casi ninguna clase. Y, obviamente, sentí que no aprendí nada.

En primer semestre de licenciatura volví a tener un curso de Etimologías… ¡qué felicidad! El profesor era un filósofo que hablaba como muppet, pero que un amigo a quien le dio clase de griego en preparatoria me aseguró era muy bueno. Y tal vez era muy bueno, pero eso no lo podré saber, pues apenas y tuvimos unas tres o cuatro clases cuando empezó a faltar. Ese semestre, por un capricho más de nuestra Alma Mater (el de adaptar el calendario al de la SEP), duró muy poco, causando gran estrés a los profesores, que debían de dar lo que se da en seis meses en apenas cuatro. Pero mi profesor de Etimologías, después de dos meses continuos de faltar, demostró no estar estresado en absoluto. Un buen día llegó el Coordinador de la Licenciatura a darnos la triste noticia: desde hacía un mes nuestro profesor ya había renunciado, porque había encontrado un trabajo mejor pagado (yo me pregunto: ¿por qué esperaron un mes para decírnoslo?). La solución era llevar la materia intersemestral, estudiar por nuestra cuenta y presentar un examen de Estudios por Competencias o llevar un minicurso express impartido por el propio Coordinador; esta última opción fue la elegida. Por supuesto que salí del minicurso express con unas buenas notas que no expresaban mi sentir frente a la materia: el de completa ignorancia.

Dos veces llevé Etimologías; dos veces se perfilaron para convertirse en mi materia favorita; dos veces el destino atentó para que yo no aprendiera ni madres. Así es la vida de cruel.

Esa fue, damas y caballos, la increíble y trite (sí, trite) historia de su amoroso servidor y las estúpidas etimologías. Ya qué, a ver si luego la tomo como oyente, cuando haya llegado un profesor permanente (¿o será acaso una especie de Defensa contra las Artes Oscuras de la Facultad de Humanidades? Por lo que sé, ése era el primer -y único- año que el susodicho profesor impartía tal materia).

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Tu nombre no es un nombre; es el nombre

mayo 11, 2008

Yo no sé por qué insistes en aparecerte a cada paso que doy y en recordarme que no eres mío, por muy tuyo que sea yo.

El ocio y el insomnio me hicieron buscar mi propio nombre -sin apellidos- acompañado de la palabra “gay”. Recordé irremediablemente la época, ha casi cuatro años, en que acepté mi sexualidad y empecé a actuar en consecuencia. En esa época yo sentía un miedo terrible que ahora ya casi no, y mi mayor miedo era tu rechazo.

(Y lo peor de todo es que me preparé psicológicamente para tu rechazo y quedé indefenso ante tu aceptación.)

Google me mostró, entre los primeros resultados, la “Carta del corazón de Francisco”, emotivo texto de la Isla Ternura (página por la que todo gay adolescente pasa, invariablemente) que comienza así:

“Mientras estés cerca de mí… Víctor: Así comienza pues la historia de ese día…”

Sí, leí bien, ¡Víctor!; en un ataque de dramatismo me dieron ganas de que me dieran ganas de arrojar la laptop al piso. Pero gracias a Dios no me dieron ganas de hacerlo realmente, pues me conozco y temo que tal vez lo hubiera hecho o, en su defecto, me hubiera lastimado para mitigar esa furia que, por suerte, fue sòlo furia ficticia.

Sea como sea, resulta que el chico Francisco que escribió esa carta desde su corazón está enamorado de un tal Víctor o, por lo menos, ése fue el nombre que eligió para darle al personaje de su narración, tal vez con el afán de proteger la intimidad de su amado Joaquín, Esteban, Sergio, Miguel…, no importa: él decidió emparejar a un Francisco con un Víctor.

Víctor, Víctor, Víctor… y ése no es, tú lo sabes, un nombre que haya escogido para protegerte: Víctor es tu nombre, aunque nunca te llame así. Víctor es el nombre que le pondría a mi hijo, si tuviera uno. Víctor es el nombre, el que me persigue y me asedia y no se sale de mi cabeza.

Víctor es, tal vez, el nombre que más he tecleado y escrito.

Víctor es el nombre del segundo hombre que casi es mi novio.

Víctor es el nombre del chico que nació el mismo día que yo.

Y Víctor es, también, tu nombre. Mi amor, te llamas Víctor y no lo soporto.

¡Sí!, y como no debo nombrarte para dejar de recordarte (¡pérfido engaño!), decidí llamarte como el-que-no-debe-ser-nombrado y, de pronto, hasta tú mismo te dices Voldemort y lo haces con mucha alegría. Adoptaste el apodo que te puse -con influencia de mi otro amor platónico, igual de lejano que tú, pero en sentido contrario- y hasta me confesaste que estuviste a punto de ponerlo como encabezado en tu metroflog.

Voldemort, mi amor, no sé por qué a mi amada Jotaká se le ocurrió ponerle a su villano un nombre que empezara con V

(Tal vez debería empezar a llamarte Tom…)

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Innocent Uke

mayo 6, 2008

Ahora resulta que soy uke… u.u

Como sea, supongo que soy demasiado romántico, tierno y estúpido xD

You are an Innocent Uke!

Cute and sweet, and most gentle of all uke, whips and chains are not for you – you just want someone to love you. You are often spotted in candy shops wearing furry kitty ears, where you are sure to be noticed by the Romantic Seme, whose protective instincts will kick in and will only want to take you home and love and protect you. And you, of course, will be more than happy to spend the rest of your life baking cookies for your seme.

Most compatible with: Romantic Seme

Least compatible with: Sadistic Seme, Don’t Fuck With Me Seme

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